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Papa destaca o papel insubstituível da Filosofia


CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2008 (VIS).-El Santo Padre recibió esta mañana a los participantes en el VI Simposio europeo de profesores universitarios, que se ha celebrado en Roma del 4 al 7 de junio, sobre el tema: “Prolongar los horizontes de la racionalidad. Perspectivas para la Filosofía”.

El simposio ha sido promovido por los docentes de las universidades de Roma y organizado por la Oficina para la Pastoral Universitaria de Roma en colaboración con las instituciones regionales, provinciales y del ayuntamiento de esta ciudad.
El Papa recordó al comienzo de su discurso que este año se conmemoran diez años de la encíclica de Juan Pablo II “Fides et radio”. Cuando se publicó el documento, dijo, cincuenta profesores de filosofía de las universidades de Roma manifestaron su agradecimiento al pontífice con una declaración en la que se destacaba “la urgencia de relanzar el estudio de la filosofía en las universidades y en las escuelas”.

“Los acontecimientos que se han sucedido en los diez años transcurridos desde la publicación de la Encíclica -dijo- han trazado con mayor evidencia el escenario histórico y cultural en el que se debe orientar la investigación filosófica. La crisis de la modernidad no es sinónimo de declino de la filosofía; es más, la filosofía debe comprometerse en un nuevo camino de investigación para comprender la verdadera naturaleza de esta crisis”.

Tras poner de relieve que “la modernidad no es un simple fenómeno cultural, datado históricamente”, Benedicto XVI subrayó que “en realidad implica un nuevo enfoque, una comprensión más exacta de la naturaleza del ser humano”.

El Santo Padre señaló que desde el inicio de su pontificado había recibido varias sugerencias y a la luz de ellas, aseguró, “he querido ofrecer una propuesta de investigación que me parece que puede suscitar interés para el impulso de la filosofía y su papel insustituible en el mundo académico y cultural”.

Citando su libro “Introducción al cristianismo”: “La fe cristiana optó por el Dios de los filósofos en contra de los dioses de las religiones, es decir por la verdad del ser mismo en contra del mito de la costumbre”, dijo: “Esta afirmación (…) se revela plenamente actual en el contexto histórico cultural que estamos viviendo. En realidad, solo a partir de esta premisa, que es histórica y teológica, es posible responder a las nuevas expectativas de la reflexión filosófica. El riesgo de que la religión, también la religión cristiana, sea manipulada en modo encubierto, es muy real también hoy”.

“La propuesta de “prolongar los horizontes de la racionalidad -continuó- se debe entender como la solicitud de una nueva apertura a la realidad a la que está llamada la persona humana en su uni-totalidad, superando antiguos prejuicios, para abrirse de este modo el camino hacia una verdadera comprensión de la modernidad”.

El Papa subrayó que “el nuevo diálogo entre fe y razón que es necesario actualmente, no puede darse en los términos y en los modos en que se ha desarrollado en el pasado; si no quiere reducirse a un ejercicio intelectual estéril, debe partir de la situación actual concreta del ser humano y desarrollar una reflexión sobre ella que exprese su verdad ontológica-metafísica”.

Antes de terminar, Benedicto XVI se refirió a la necesidad de “promover centros académicos de alto nivel, en los que la filosofía pueda dialogar con las otras disciplinas, en particular con la teología, favoreciendo nuevas síntesis culturales idóneas para orientar el camino de la sociedad”. En este contexto, expresó el deseo de que “las instituciones académicas católicas estén dispuestas a realizar verdaderos laboratorios culturales” e invitó a los profesores a que animen a los jóvenes “a comprometerse en los estudios filosóficos, facilitando iniciativas oportunas de orientación universitaria “.

Papa destaca o papel insubstituível da Filosofia


CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2008 (VIS).-El Santo Padre recibió esta mañana a los participantes en el VI Simposio europeo de profesores universitarios, que se ha celebrado en Roma del 4 al 7 de junio, sobre el tema: “Prolongar los horizontes de la racionalidad. Perspectivas para la Filosofía”.

El simposio ha sido promovido por los docentes de las universidades de Roma y organizado por la Oficina para la Pastoral Universitaria de Roma en colaboración con las instituciones regionales, provinciales y del ayuntamiento de esta ciudad.
El Papa recordó al comienzo de su discurso que este año se conmemoran diez años de la encíclica de Juan Pablo II “Fides et radio”. Cuando se publicó el documento, dijo, cincuenta profesores de filosofía de las universidades de Roma manifestaron su agradecimiento al pontífice con una declaración en la que se destacaba “la urgencia de relanzar el estudio de la filosofía en las universidades y en las escuelas”.

“Los acontecimientos que se han sucedido en los diez años transcurridos desde la publicación de la Encíclica -dijo- han trazado con mayor evidencia el escenario histórico y cultural en el que se debe orientar la investigación filosófica. La crisis de la modernidad no es sinónimo de declino de la filosofía; es más, la filosofía debe comprometerse en un nuevo camino de investigación para comprender la verdadera naturaleza de esta crisis”.

Tras poner de relieve que “la modernidad no es un simple fenómeno cultural, datado históricamente”, Benedicto XVI subrayó que “en realidad implica un nuevo enfoque, una comprensión más exacta de la naturaleza del ser humano”.

El Santo Padre señaló que desde el inicio de su pontificado había recibido varias sugerencias y a la luz de ellas, aseguró, “he querido ofrecer una propuesta de investigación que me parece que puede suscitar interés para el impulso de la filosofía y su papel insustituible en el mundo académico y cultural”.

Citando su libro “Introducción al cristianismo”: “La fe cristiana optó por el Dios de los filósofos en contra de los dioses de las religiones, es decir por la verdad del ser mismo en contra del mito de la costumbre”, dijo: “Esta afirmación (…) se revela plenamente actual en el contexto histórico cultural que estamos viviendo. En realidad, solo a partir de esta premisa, que es histórica y teológica, es posible responder a las nuevas expectativas de la reflexión filosófica. El riesgo de que la religión, también la religión cristiana, sea manipulada en modo encubierto, es muy real también hoy”.

“La propuesta de “prolongar los horizontes de la racionalidad -continuó- se debe entender como la solicitud de una nueva apertura a la realidad a la que está llamada la persona humana en su uni-totalidad, superando antiguos prejuicios, para abrirse de este modo el camino hacia una verdadera comprensión de la modernidad”.

El Papa subrayó que “el nuevo diálogo entre fe y razón que es necesario actualmente, no puede darse en los términos y en los modos en que se ha desarrollado en el pasado; si no quiere reducirse a un ejercicio intelectual estéril, debe partir de la situación actual concreta del ser humano y desarrollar una reflexión sobre ella que exprese su verdad ontológica-metafísica”.

Antes de terminar, Benedicto XVI se refirió a la necesidad de “promover centros académicos de alto nivel, en los que la filosofía pueda dialogar con las otras disciplinas, en particular con la teología, favoreciendo nuevas síntesis culturales idóneas para orientar el camino de la sociedad”. En este contexto, expresó el deseo de que “las instituciones académicas católicas estén dispuestas a realizar verdaderos laboratorios culturales” e invitó a los profesores a que animen a los jóvenes “a comprometerse en los estudios filosóficos, facilitando iniciativas oportunas de orientación universitaria “.

Teolgia da Libertação em debate

No ano passado, o teólogo Clodovis Boff escreveu o artigo “Teologia da Libertação, a volta ao fundamento” , que foi publicado pela Revista Eclesiástica Brasileira – REB, número 268, de 2007. O texto tem, desde então, suscitado polêmica dentro da Igreja. Segundo Clodovis Boff, faltou à Teologia da Libertação, a “realmente existente, a que tem atrás de si quarenta anos de caminhada e cuja evolução já deixa ver traços exigindo crítica e retificação”, consistência epistemológica. Mais: segundo o teólogo, “por falta de uma epistemologia rigorosa e clara, a Teologia da Libertação labora em ambigüidades; laborando em ambigüidades, cai no erro de princípio. E do erro de princípio só podem provir efeitos funestos”.

A IHU On-Line discute o referido artigo, entrevistando dois teólogos gaúchos, Luiz Carlos Susin e Érico Hammes.

Teolgia da Libertação em debate

No ano passado, o teólogo Clodovis Boff escreveu o artigo “Teologia da Libertação, a volta ao fundamento” , que foi publicado pela Revista Eclesiástica Brasileira – REB, número 268, de 2007. O texto tem, desde então, suscitado polêmica dentro da Igreja. Segundo Clodovis Boff, faltou à Teologia da Libertação, a “realmente existente, a que tem atrás de si quarenta anos de caminhada e cuja evolução já deixa ver traços exigindo crítica e retificação”, consistência epistemológica. Mais: segundo o teólogo, “por falta de uma epistemologia rigorosa e clara, a Teologia da Libertação labora em ambigüidades; laborando em ambigüidades, cai no erro de princípio. E do erro de princípio só podem provir efeitos funestos”.

A IHU On-Line discute o referido artigo, entrevistando dois teólogos gaúchos, Luiz Carlos Susin e Érico Hammes.

Mais sobre stress e Vida Religiosa

Síndrome do cansaço pode afetar padres
ENTREVISTA COM WILLIAM CÉSAR CASTILHO
“A Síndrome do bom samaritano desiludido, desencantado”. Esse é tema de palestras que o psicólogo clínico e professor de Mestrado da PUC Minas, William César Castilho, realiza para o clero da Arquidiocese de Belo Horizonte, nas Regiões Episcopais, a convite da Pastoral Presbiteral. Em sua exposição, ele analisa as causas que provocam a desmotivação de padres, religiosos e religiosas na sociedade pós-moderna do século XXI. Segundo o psicólogo, problemas semelhantes são verificados em outras profissões e mesmo em outras confissões religiosas. “Os sintomas, muitas vezes, nos dão rasteiras. Eles aparecem nos indivíduos isolados, mas falam de algo muito mais hermenêutico e institucional”, afirma.
O tema da palestra é bastante instigante. Exatamente, do que se trata?
A exemplo de várias profissões, especialmente daquelas voltadas para a ajuda ao outro, como médicos, enfermeiros, psicólogos e assistentes sociais, também a profissão do sagrado apresenta desgaste: físico, afetivo, emocional e intelectual. Ando estudando exatamente este desgaste. Aliás, pesquisa semelhante com o clero foi feita pela Diocese de Pádua, na Itália, e muitas das conclusões coincidem. Esse desgaste se manifesta de várias formas. Um deles é a redução das forças da criatividade. A pessoa se sente exaurida das energias afetivas, já não tem a mesma satisfação e prazer em desempenhar a profissão e começa a se envolver menos com os paroquianos e com o próprio trabalho na paróquia. Isso pode levar à tristeza, angústia e a traços de depressão, uns mais agudos e outros mais leves etc.
O senhor cita alguns sinais que apontam para este desgaste. Poderia detalhá-los?
Um deles é o aumento do estresse. Há um esgotamento nervoso, uma certa impaciência e desânimo. Em uma parcela pequena podem acontecer os transtornos de adicção, ou seja, o alcoolismo, uma freqüência compulsiva à internet, o sexismo, a bulimia ou a própria anorexia, além de sintomas físicos. As pessoas devem ficar atentas, pois isso não aparece por acaso. É preciso que analisem de que forma têm vivido sua relação afetiva, profissional e intelectual. Particularmente, sobre esta questão, coloquei alguns elementos que são muito próprios da vida religiosa.
E quais são eles?
Quase todo mundo, ao procurar a vida religiosa, exarceba muito a idealização: “vou buscar a vida religiosa, pois ali é um lugar muito bom, onde existe uma fraternidade exemplar. Me sentirei próximo de Deus e muito amado”. Há uma idealização inicial e, depois, um forte desencantamento com aquilo que se procurou e com o objeto do desejo. A própria profissão exige o relacionamento interpessoal. Na Psicanálise chamamos isso de relação transferencial amorosa. Para o padre converge muita afetividade, excitação e até agressividade e ele, assim como outros profissionais, às vezes tem dificuldade em lidar com essa situação. Outro fator a considerar é que, no mundo inteiro, há uma perda pela questão mística – uma experiência de sustentação, principalmente, dentro da vida religiosa. O trabalho de uma paróquia, por outro lado, é burocrático, repetitivo e estressante e oferece pouco retorno de gratificação, se o padre não souber criar e inovar. A própria questão do celibato obrigatório exige muito da pessoa, se ela não tem clareza de sua opção e de seu carisma. Existem também desgastes na convivência institucional entre os padres, seus bispos e provinciais e entre párocos e vigários. Um outro elemento a considerar é a própria diminuição do prestígio e do status na vida religiosa. Antes, em uma cidade, o padre era o centro e tudo convergia em torno de sua figura e de sua importância. Temos, ainda, a precária situação econômica para um contingente significativo de padres e, ao mesmo tempo, uma estrutura pastoral deficiente em relação ao que o mundo hoje exige, haja vista a questão da informática e da cibernética. Várias paróquias têm apenas o sino para chamar os fiéis.
Uma palavra muito em voga é a secularização. Isso também interfere?
Sim, na civilização pós-moderna houve uma banalização e um esvaziamento do sagrado; e o padre é um profissional do sagrado. Ressalto, ainda, a questão da teologia da escassez e do medo. Antes, os medos é que regiam a vida das pessoas em busca de Deus. Hoje, temos uma sociedade de abundância, de excesso. Por que Deus não está tão atrativo dentro das instituições e das religiões? Podemos ter movimentos de seitas que atraem a população, principalmente os pobres, mas não sabemos lidar com Deus dentro da abundância e do excesso. Só temos uma relação interessante com Ele quando estamos mal: doentes, velhos, pobres etc.
E como superar esses obstáculos?
Primeiro, criar, dentro do próprio coletivo, uma vida mais afetiva, resgatar a fraternidade e o encontro entre o grupo. Tem-se falado muito também da necessidade de ampliar a formação intelectual do clero. Com isso, você teria uma sustentação para a área da sublimação, no sentido de resgatar a frustração, as decepções e a própria desilusão pelo caminho da intelectualidade. Outra coisa é a mística, hoje resignificada, principalmente dentro de um princípio que chamamos de resiliência. O que é a resiliência? Os indivíduos têm potencialidades muitas vezes escondidas e recalcadas, por medo e até mesmo por uma questão de tabu. Quando tocadas e mexidas, essas potencialidades vêm à tona e podem dar uma vitalidade maior à profissão. Um exemplo é a cobra, com cujo veneno se produz o soro.
Mesmo estando desencantados e desiludidos, eles permanecem na profissão?
A pesquisa da Diocese de Pádua mostra que muitos estão deixando a vida religiosa, especialmente os mais jovens, os iniciantes, exatamente porque ainda não têm, vamos dizer assim, uma forma interna e psíquica de elaborar essas frustrações. Eles simplesmente saem diante da primeira frustração. A turma de idade mais mediana consegue fazer essa elaboração e os mais velhos chegam a uma conclusão de uma forma um pouco desiludida.
Não seriam necessárias mudanças também na estrutura da instituição Igreja para que possam atingir o clero?
Os sintomas, muitas vezes, nos dão rasteiras. Eles aparecem nos indivíduos isolados, mas nos falam de algo muito mais hermenêutico e institucional. Cabe a todos nós fazermos esta leitura, e não apenas priorizar ou privilegiar o que está acontecendo com o padre fulano de tal, mas, a partir dele, fazer uma leitura sintomal da instituição, que é constituída de sujeitos conscientes e responsáveis. Acho que é importante ter esse olhar institucional e ver a questão do poder, do dinheiro, do prestígio, do prazer, da mística, do próprio projeto de pastoral que esta Igreja tem. Se você não tiver essa visão prioritariamente, dificilmente chegará a um resultado interessante.
O senhor já foi professor do ISI e do ISTA. Como percebe a formação nos seminários e nos institutos de teologia; e acredita que eles têm conseguido ampliar a formação para outras áreas demandadas, como a psicológica, por exemplo?
Acho que sim. Até uns anos atrás, a formação religiosa, tanto diocesana como religiosa consagrada, não priorizava, por exemplo, a questão orgânica, psíquica, cultural, antropológica e mesmo a questão da religiosidade do candidato. Era uma formação muito positivista, vamos dizer assim, que se contentava apenas em doutrinar, uma educação bancária, como Paulo Freire dizia. Não havia um clamor por parte do educador, no caso o formador, em fazer um processo de formação dialogada, participativa, de comum acordo. Era sempre uma postura de alguém que sabe e o outro que não sabe; de alguém que tem a reposta e o outro não. Isso produzia, evidentemente, todas as patologias que você pode imaginar: dependência, passividade, medo, boicote, cinismo, coisas erradas escondidas
. Acho que hoje está havendo, não só uma queda do pedestal dessas estruturas ligadas à formação, como também um convite para lidar com outros saberes.
O senhor está também à frente do Núcleo de Atendimento Terapêutico para a Unidade do Ser (Natus). Em que pé está este projeto?
O Natus é muito mais uma idéia, uma proposta de unir forças em torno da ajuda mútua. E existe a casa de apoio aos presbíteros, um lugar de cultura, de espiritualidade, de abrir possibilidades a essas pessoas que estão mais isoladas, com mais conflitos. O Natus e a casa são instrumentos concretos para que o clero possa usar exatamente diante desse desencantamento.
Fonte: Jornal de Opinião
Edição 987 – 01 a 07 de Maio

Mais sobre stress e Vida Religiosa

Síndrome do cansaço pode afetar padres
ENTREVISTA COM WILLIAM CÉSAR CASTILHO
“A Síndrome do bom samaritano desiludido, desencantado”. Esse é tema de palestras que o psicólogo clínico e professor de Mestrado da PUC Minas, William César Castilho, realiza para o clero da Arquidiocese de Belo Horizonte, nas Regiões Episcopais, a convite da Pastoral Presbiteral. Em sua exposição, ele analisa as causas que provocam a desmotivação de padres, religiosos e religiosas na sociedade pós-moderna do século XXI. Segundo o psicólogo, problemas semelhantes são verificados em outras profissões e mesmo em outras confissões religiosas. “Os sintomas, muitas vezes, nos dão rasteiras. Eles aparecem nos indivíduos isolados, mas falam de algo muito mais hermenêutico e institucional”, afirma.
O tema da palestra é bastante instigante. Exatamente, do que se trata?
A exemplo de várias profissões, especialmente daquelas voltadas para a ajuda ao outro, como médicos, enfermeiros, psicólogos e assistentes sociais, também a profissão do sagrado apresenta desgaste: físico, afetivo, emocional e intelectual. Ando estudando exatamente este desgaste. Aliás, pesquisa semelhante com o clero foi feita pela Diocese de Pádua, na Itália, e muitas das conclusões coincidem. Esse desgaste se manifesta de várias formas. Um deles é a redução das forças da criatividade. A pessoa se sente exaurida das energias afetivas, já não tem a mesma satisfação e prazer em desempenhar a profissão e começa a se envolver menos com os paroquianos e com o próprio trabalho na paróquia. Isso pode levar à tristeza, angústia e a traços de depressão, uns mais agudos e outros mais leves etc.
O senhor cita alguns sinais que apontam para este desgaste. Poderia detalhá-los?
Um deles é o aumento do estresse. Há um esgotamento nervoso, uma certa impaciência e desânimo. Em uma parcela pequena podem acontecer os transtornos de adicção, ou seja, o alcoolismo, uma freqüência compulsiva à internet, o sexismo, a bulimia ou a própria anorexia, além de sintomas físicos. As pessoas devem ficar atentas, pois isso não aparece por acaso. É preciso que analisem de que forma têm vivido sua relação afetiva, profissional e intelectual. Particularmente, sobre esta questão, coloquei alguns elementos que são muito próprios da vida religiosa.
E quais são eles?
Quase todo mundo, ao procurar a vida religiosa, exarceba muito a idealização: “vou buscar a vida religiosa, pois ali é um lugar muito bom, onde existe uma fraternidade exemplar. Me sentirei próximo de Deus e muito amado”. Há uma idealização inicial e, depois, um forte desencantamento com aquilo que se procurou e com o objeto do desejo. A própria profissão exige o relacionamento interpessoal. Na Psicanálise chamamos isso de relação transferencial amorosa. Para o padre converge muita afetividade, excitação e até agressividade e ele, assim como outros profissionais, às vezes tem dificuldade em lidar com essa situação. Outro fator a considerar é que, no mundo inteiro, há uma perda pela questão mística – uma experiência de sustentação, principalmente, dentro da vida religiosa. O trabalho de uma paróquia, por outro lado, é burocrático, repetitivo e estressante e oferece pouco retorno de gratificação, se o padre não souber criar e inovar. A própria questão do celibato obrigatório exige muito da pessoa, se ela não tem clareza de sua opção e de seu carisma. Existem também desgastes na convivência institucional entre os padres, seus bispos e provinciais e entre párocos e vigários. Um outro elemento a considerar é a própria diminuição do prestígio e do status na vida religiosa. Antes, em uma cidade, o padre era o centro e tudo convergia em torno de sua figura e de sua importância. Temos, ainda, a precária situação econômica para um contingente significativo de padres e, ao mesmo tempo, uma estrutura pastoral deficiente em relação ao que o mundo hoje exige, haja vista a questão da informática e da cibernética. Várias paróquias têm apenas o sino para chamar os fiéis.
Uma palavra muito em voga é a secularização. Isso também interfere?
Sim, na civilização pós-moderna houve uma banalização e um esvaziamento do sagrado; e o padre é um profissional do sagrado. Ressalto, ainda, a questão da teologia da escassez e do medo. Antes, os medos é que regiam a vida das pessoas em busca de Deus. Hoje, temos uma sociedade de abundância, de excesso. Por que Deus não está tão atrativo dentro das instituições e das religiões? Podemos ter movimentos de seitas que atraem a população, principalmente os pobres, mas não sabemos lidar com Deus dentro da abundância e do excesso. Só temos uma relação interessante com Ele quando estamos mal: doentes, velhos, pobres etc.
E como superar esses obstáculos?
Primeiro, criar, dentro do próprio coletivo, uma vida mais afetiva, resgatar a fraternidade e o encontro entre o grupo. Tem-se falado muito também da necessidade de ampliar a formação intelectual do clero. Com isso, você teria uma sustentação para a área da sublimação, no sentido de resgatar a frustração, as decepções e a própria desilusão pelo caminho da intelectualidade. Outra coisa é a mística, hoje resignificada, principalmente dentro de um princípio que chamamos de resiliência. O que é a resiliência? Os indivíduos têm potencialidades muitas vezes escondidas e recalcadas, por medo e até mesmo por uma questão de tabu. Quando tocadas e mexidas, essas potencialidades vêm à tona e podem dar uma vitalidade maior à profissão. Um exemplo é a cobra, com cujo veneno se produz o soro.
Mesmo estando desencantados e desiludidos, eles permanecem na profissão?
A pesquisa da Diocese de Pádua mostra que muitos estão deixando a vida religiosa, especialmente os mais jovens, os iniciantes, exatamente porque ainda não têm, vamos dizer assim, uma forma interna e psíquica de elaborar essas frustrações. Eles simplesmente saem diante da primeira frustração. A turma de idade mais mediana consegue fazer essa elaboração e os mais velhos chegam a uma conclusão de uma forma um pouco desiludida.
Não seriam necessárias mudanças também na estrutura da instituição Igreja para que possam atingir o clero?
Os sintomas, muitas vezes, nos dão rasteiras. Eles aparecem nos indivíduos isolados, mas nos falam de algo muito mais hermenêutico e institucional. Cabe a todos nós fazermos esta leitura, e não apenas priorizar ou privilegiar o que está acontecendo com o padre fulano de tal, mas, a partir dele, fazer uma leitura sintomal da instituição, que é constituída de sujeitos conscientes e responsáveis. Acho que é importante ter esse olhar institucional e ver a questão do poder, do dinheiro, do prestígio, do prazer, da mística, do próprio projeto de pastoral que esta Igreja tem. Se você não tiver essa visão prioritariamente, dificilmente chegará a um resultado interessante.
O senhor já foi professor do ISI e do ISTA. Como percebe a formação nos seminários e nos institutos de teologia; e acredita que eles têm conseguido ampliar a formação para outras áreas demandadas, como a psicológica, por exemplo?
Acho que sim. Até uns anos atrás, a formação religiosa, tanto diocesana como religiosa consagrada, não priorizava, por exemplo, a questão orgânica, psíquica, cultural, antropológica e mesmo a questão da religiosidade do candidato. Era uma formação muito positivista, vamos dizer assim, que se contentava apenas em doutrinar, uma educação bancária, como Paulo Freire dizia. Não havia um clamor por parte do educador, no caso o formador, em fazer um processo de formação dialogada, participativa, de comum acordo. Era sempre uma postura de alguém que sabe e o outro que não sabe; de alguém que tem a reposta e o outro não. Isso produzia, evidentemente, todas as patologias que você pode imaginar: dependência, passividade, medo, boicote, cinismo, coisas erradas escondidas. Acho que hoje está havendo, não só uma queda do pedestal dessas estruturas ligadas à formação, como também um convite para lidar com outros saberes.
O senhor está também à frente do Núcleo de Atendimento Terapêutico para a Unidade do Ser (Natus). Em que pé está este projeto?
O Natus é muito mais uma idéia, uma proposta de unir forças em torno da ajuda mútua. E existe a casa de apoio aos presbíteros, um lugar de cultura, de espiritualidade, de abrir possibilidades a essas pessoas que estão mais isoladas, com mais conflitos. O Natus e a casa são instrumentos concretos para que o clero possa usar exatamente diante desse desencantamento.
Fonte: Jornal de Opinião
Edição 987 – 01 a 07 de Maio

Stress incomoda à VR

Stress na vida religiosa
Fonte: http://www.unisinos.br/ihu, 31/05/2008
O ranking das profissões mais estressantes costuma ser liderado por categorias com responsabilidade sobre a vida de outras pessoas, como controladores de vôo e médicos do setor de emergência. Uma pesquisa da International Stress Management Association (Isma), recém-concluída, encontrou um aspecto inesperado nesse assunto: padres e freiras brasileiros estão entre os mais estressados. Os pesquisadores da Isma, que ouviram 1.600 profissionais das cinco regiões brasileiras, concluíram que os religiosos sofrem pressões semelhantes, e até maiores, às de outras categorias reconhecidamente propensas ao stress, como executivos, policiais, atendentes de telemarketing e motoristas de ônibus. Uma das chaves para entender o desgaste emocional dos religiosos talvez esteja na natureza da carreira – um sacerdócio. A ocupação exige voto de dedicação e obediência para a vida toda, afastamento da família e promessa de celibato e castidade sexual. O religioso não tem jornada de trabalho estabelecida e deve estar constantemente à disposição dos paroquianos. “O padre é padre a toda hora”, diz o padre Reginaldo Lima, da Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB). A reportagem é de Vanessa Vieira e publicada pela revista Veja, 04-06-2008.
Há também excesso de trabalho, pois o clero nacional é pequeno para o tamanho do rebanho. Há um padre para cada 10.000 brasileiros (nos Estados Unidos, a média é de um sacerdote para cada 2.000 pessoas). Frei Gentil de Lima, da paróquia Profeta Elias, em Curitiba, desdobra-se entre nada menos que doze comunidades, com 80.000 moradores. Para atender a todas, foi criado um rodízio de celebrações, que prevê missas, batizados e casamentos em dias alternados. Nos domingos ocorrem quinze missas. Ele também supervisiona quinze atividades beneficentes, e tudo depende de doações. “Isso preocupa, porque não temos a segurança de que vamos conseguir arcar com tudo”, explica ele.
A psicóloga Ana Maria Rossi, coordenadora da pesquisa de stress profissional da Isma no Brasil, diz que outra fonte de tensão é a expectativa dos fiéis, que esperam dos sacerdotes um comportamento exemplar. “Eles são constantemente observados e avaliados”, afirma Ana Maria. A contrapartida a tanta pressão é o fato de que, de acordo com a pesquisa da Isma, padres e freiras são a categoria profissional que com maior freqüência se diz feliz e mais raramente se sente sem esperança. A resposta para esse aparente paradoxo pode estar na fé. A freira Mary Helen, da ordem das Beneditinas Missionárias de Tutzing, de Sorocaba, divide seu tempo entre o convento e o trabalho no Colégio Santa Escolástica. “Nossa ordem segue o lema de São Bento: ora et labora, ou seja, trabalho e oração. É o equilíbrio que dá sentido à vida, que nos faz sentir alegres e realizados”, comenta. Na prática, ela recorre a uma terapia mais prosaica para relaxar: o esporte. A freira, que cursou a faculdade de educação física antes de se decidir pela vida religiosa, joga no time de futebol da escola. Mary Helen, dizem os estudantes, bate um bolão.
Os dados
28% dos padres e freiras declaram-se emocionalmente exaustos. O sentimento é compartilhado por 26% dos policiais e 20% dos executivos

Stress incomoda à VR

Stress na vida religiosa
Fonte: http://www.unisinos.br/ihu, 31/05/2008
O ranking das profissões mais estressantes costuma ser liderado por categorias com responsabilidade sobre a vida de outras pessoas, como controladores de vôo e médicos do setor de emergência. Uma pesquisa da International Stress Management Association (Isma), recém-concluída, encontrou um aspecto inesperado nesse assunto: padres e freiras brasileiros estão entre os mais estressados. Os pesquisadores da Isma, que ouviram 1.600 profissionais das cinco regiões brasileiras, concluíram que os religiosos sofrem pressões semelhantes, e até maiores, às de outras categorias reconhecidamente propensas ao stress, como executivos, policiais, atendentes de telemarketing e motoristas de ônibus. Uma das chaves para entender o desgaste emocional dos religiosos talvez esteja na natureza da carreira – um sacerdócio. A ocupação exige voto de dedicação e obediência para a vida toda, afastamento da família e promessa de celibato e castidade sexual. O religioso não tem jornada de trabalho estabelecida e deve estar constantemente à disposição dos paroquianos. “O padre é padre a toda hora”, diz o padre Reginaldo Lima, da Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB). A reportagem é de Vanessa Vieira e publicada pela revista Veja, 04-06-2008.
Há também excesso de trabalho, pois o clero nacional é pequeno para o tamanho do rebanho. Há um padre para cada 10.000 brasileiros (nos Estados Unidos, a média é de um sacerdote para cada 2.000 pessoas). Frei Gentil de Lima, da paróquia Profeta Elias, em Curitiba, desdobra-se entre nada menos que doze comunidades, com 80.000 moradores. Para atender a todas, foi criado um rodízio de celebrações, que prevê missas, batizados e casamentos em dias alternados. Nos domingos ocorrem quinze missas. Ele também supervisiona quinze atividades beneficentes, e tudo depende de doações. “Isso preocupa, porque não temos a segurança de que vamos conseguir arcar com tudo”, explica ele.
A psicóloga Ana Maria Rossi, coordenadora da pesquisa de stress profissional da Isma no Brasil, diz que outra fonte de tensão é a expectativa dos fiéis, que esperam dos sacerdotes um comportamento exemplar. “Eles são constantemente observados e avaliados”, afirma Ana Maria. A contrapartida a tanta pressão é o fato de que, de acordo com a pesquisa da Isma, padres e freiras são a categoria profissional que com maior freqüência se diz feliz e mais raramente se sente sem esperança. A resposta para esse aparente paradoxo pode estar na fé. A freira Mary Helen, da ordem das Beneditinas Missionárias de Tutzing, de Sorocaba, divide seu tempo entre o convento e o trabalho no Colégio Santa Escolástica. “Nossa ordem segue o lema de São Bento: ora et labora, ou seja, trabalho e oração. É o equilíbrio que dá sentido à vida, que nos faz sentir alegres e realizados”, comenta. Na prática, ela recorre a uma terapia mais prosaica para relaxar: o esporte. A freira, que cursou a faculdade de educação física antes de se decidir pela vida religiosa, joga no time de futebol da escola. Mary Helen, dizem os estudantes, bate um bolão.
Os dados
28% dos padres e freiras declaram-se emocionalmente exaustos. O sentimento é compartilhado por 26% dos policiais e 20% dos executivos